Con Juárez de testigo y agradecimiento al “pueblo raso”, Obrador rinde su Tercer Informe de Gobierno



Se han ido 34 meses; Andrés Manuel López Obrador ha llegado a la mitad de su sexenio y así rindió su Tercer Informe de Gobierno. Lo hizo en el Salón Juárez en Palacio Nacional. Ahí estaban congregados los secretarios de Estado y pocos, muy pocos, contados, los del gabinete ampliado.

Sobre todo el Consejero Jurídico Julio Scherer Ibarra que un día antes se llevó ríos de rumores sobre su renuncia, pero ahí estaba, en la última fila de sillas tapizadas de verde, al lado de la escolta militar, mirando a la distancia a su todavía jefe.

No así la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, a quien, como siempre, y a pesar de las calamidades en su gobierno, Obrador colocó en la primera fila, justo al centro de todo el Gabinete Presidencial.

Aunque la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier tampoco se quedó rezagada y hasta manifestó ir “con ánimo redoblado, al frente”. Dos mujeres de Morena presidenciables, pues, en el centro del reflector político, en el día del Presidente.

Y que Obrador, en estos dos años nueve meses de ocupar la Presidencia, les ha comenzado a allanar el camino para la sucesión presidencial del 2024 porque, dijo, “puedo afirmar que ya logramos sentar las bases para la transformación de México”.

Desde las entrañas del poder político, el presidente de México sostuvo que ello no hubiera sido posible sin el respaldo y confianza del “pueblo raso” al que abrazó a la distancia.

También presumió haber logrado al menos siete récords históricos, ya en remesas, en inversión extranjera, en incremento al salario mínimo, en no devaluación del peso, en no incremento de deuda, en aumento del índice de la Bolsa de Valores y en las reservas del Banco de México.

“Está como para decir a los cuatro vientos, presumir, como para decirle a los tecnócratas neoliberales: Tengan para que aprendan”, sentenció acompañado de aplausos de los suyos.

“Vamos bien y estoy seguro que la gente va a votar a finales de marzo del año próximo porque continúe mi periodo constitucional hasta finales de septiembre de 2024. Desde luego, no sólo es esto lo único que necesito para cumplir mi misión; falta lo que diga la naturaleza, la ciencia y el Creador. No podemos ser soberbios, pero, si tengo suerte y termino, creo que vamos a consumar la obra de transformación y no dejaremos ningún pendiente”, abundó.

Justo en el remate de su discurso, el tono de voz del mandatario se hizo nostálgico: “Cuando esté entregando la banda presidencial sólo diré a los cuatro vientos: misión cumplida, me voy a Palenque, les dejo mi corazón”.

Pero por lo pronto, su tarea será la misma: “seguir poniendo al descubierto la gran farsa neoliberal y auspiciando el cambio de mentalidad del pueblo, porque eso es lo más cercano a lo esencial y a lo irreversible”.

 

Dejar una respuesta:

Please enter your comment!
Please enter your name here