Tras más de tres horas de diálogo con senadores, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que México mantiene una posición comercial favorable frente a Estados Unidos, con un arancel efectivo de entre 3 y 3.2%, mientras que China enfrenta una tasa cercana al 22%.
. Adelantó que las negociaciones se concentran en las industrias automotriz, del acero y del aluminio, mientras el Gobierno Federal busca concluir la revisión del tratado antes de finalizar el año.
En medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos y la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, compareció ante la Junta de Coordinación Política y las comisiones de Economía y de Seguimiento a la Implementación y Revisión del tratado del Senado de la República, donde expuso los avances de la negociación, los desafíos arancelarios y las oportunidades de inversión para México.
“Los que pagan menos y exportan más es México”, sostuvo, al atribuir estos resultados a las negociaciones encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y funcionarios de su administración.
El secretario recordó que, al inicio de las negociaciones, Estados Unidos planteaba aplicar un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas, escenario que, según explicó, pudo evitarse mediante el diálogo comercial.
Industria automotriz, acero y aluminio, prioridades de la negociación
Uno de los principales asuntos abordados fue el anuncio reciente de Donald Trump sobre un posible nuevo acuerdo con México.
Ebrard explicó que el Gobierno mexicano busca principalmente reducir los aranceles derivados de la Sección 232 de la legislación comercial estadounidense, que afectan a sectores estratégicos como la industria automotriz, el acero y el aluminio.
Aunque recibió favorablemente las declaraciones del mandatario estadounidense, aclaró que todavía sería necesario establecer contacto con sus contrapartes para conocer los avances concretos.
Respecto al T-MEC, señaló que México busca concluir la revisión correspondiente a 2026 antes de terminar el año, con el propósito de ofrecer mayor certidumbre a inversionistas y empresas.
El funcionario sostuvo que el tratado continuará vigente durante los próximos diez años, bajo un esquema de revisiones anuales. Consideró que la revisión de este año podría ser la más amplia y que las siguientes abordarían menos asuntos conforme se resuelvan los pendientes.
También identificó como focos de atención las investigaciones comerciales relacionadas con la Sección 301 de Estados Unidos, cuyos resultados aún estaban pendientes.
Frente a los cuestionamientos sobre si la negociación representaba un fracaso, Ebrard rechazó esa interpretación y argumentó que México ha logrado mantener el tratado vigente, incrementar sus exportaciones y conservar un arancel efectivo inferior al de sus competidores.
Semiconductores y nuevos mercados, oportunidades para México
Más allá de los aranceles, Ebrard destacó que México tiene oportunidades de crecimiento en industrias tecnológicas, particularmente en la producción de semiconductores.
Explicó que Arizona y otras regiones de Estados Unidos recibirán inversiones provenientes de Taiwán y otros países por más de 150 mil millones de dólares, distribuidas entre 2026 y 2030, lo que podría abrir nuevas posibilidades de participación para la industria mexicana.
En materia económica, señaló que los datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), correspondientes a julio, agosto y septiembre, muestran una tendencia positiva que, a su juicio, permitiría revisar al alza las expectativas de crecimiento del país.
También informó sobre los esfuerzos de diversificación comercial con la Unión Europea, China, Brasil, Argentina y los países de la Alianza del Pacífico, así como la participación de México en los encuentros de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Seguridad y comercio se negocian por separado
Otro de los temas que concentró las preguntas fue la posibilidad de que las diferencias entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y narcotráfico afecten las negociaciones comerciales.
Ebrard aseguró que, durante aproximadamente 115 reuniones sostenidas con representantes estadounidenses sobre comercio, aranceles y el T-MEC, los asuntos relacionados con el narcotráfico no han sido planteados dentro de esa mesa de trabajo.
Explicó que la relación bilateral comprende una agenda amplia que incluye migración, medio ambiente, agua, seguridad e inversión, por lo que cada asunto se atiende mediante mecanismos distintos.
El secretario señaló que mantener separadas estas negociaciones permite avanzar en los temas económicos sin trasladar a ellos todas las diferencias políticas entre ambos gobiernos.
Ebrard descarta por ahora aspiraciones políticas
La conferencia también dio espacio a preguntas sobre el futuro político del secretario, quien actualmente mantiene licencia como senador de la República.
Al ser cuestionado sobre un posible regreso a su escaño y sus aspiraciones rumbo a 2030, Ebrard reconoció el privilegio de haber sido electo legislador, pero insistió en que su prioridad es concluir las negociaciones comerciales.
“Y bórrenme de sus listas, no se preocupen, yo estoy en lo del tratado”, respondió.
El funcionario aseguró que su atención está concentrada en una negociación de la que dependen millones de personas y numerosas actividades económicas del país.
Con las conversaciones comerciales aún abiertas, la reducción de aranceles y el cierre de la revisión del T-MEC se mantienen entre los principales pendientes del Gobierno mexicano antes de finalizar 2026.
La comparecencia dejó un panorama de avances defendidos por el secretario, pero también de asuntos sin resolver. El desafío será traducir las negociaciones en acuerdos concretos que brinden estabilidad a las empresas, protejan los empleos y permitan a México aprovechar las nuevas oportunidades del comercio internacional.





