Por creer que tienen relación con el Covid-19, en Yucatán asesinan aves



Entre marzo, abril y mayo del presente año, en algunas comunidades mayas de Yucatán comenzaron a registrarse agresiones a lechuzas, búhos y tecolotes por parte de pobladores que tienen la creencia de que dichas aves están relacionadas con el Covid-19.

El caso más reciente tiene que ver con una lechuza de la especie Campanario que murió de tres fracturas y una lesión en el hígado, en la comunidad maya de Timucuy, a 30 minutos de MéridaYucatán.

Luego del ataque con piedras por unas personas, le rociaron agua bendita y fue rescatada por una persona que la llevó a la Asociación “Proyecto Santa María”, dedicado al cuidado de aves en Yucatán, pero no resistió.

Vanesa Martínez, directora proyecto Santa María, dijo: “En esa necropsia lo que encontramos es que tenía laceración en el hígado. Encontramos la ruptura de la vesícula biliar. Ese ejemplar en particular muere por piedras, golpe por piedras, lo apedrearon”.

Lechuzas, búhos y tecolotes, han sido atacados en los últimos tres meses en comunidades mayas de Yucatán, las relacionan con la mala suerte y con lo que pasa en esta contingencia sanitaria.

Vanesa Martínez, directora proyecto de Santa María, comentó: “Tenemos más de 60 reportes de aves en general que han sufrido ataques. En especial para lo de las lechuzas, se cree que son de mal agüero, ese es como el motivo principal de por qué las personas de las comunidades las atacan. Las lechuzas no tienen ninguna relación con COVID-19”.

Sacerdotes mayas de Yucatán, señalan que la frase “cuando el tecolote o la lechuza canta, el indio muere” no tiene fundamento y se cree que, para la civilización maya, estas aves traen bendiciones.

Investigadores señalan que la lechuza, un ave rapaz que habita en todo México, tiene una función específica en el medio ambiente y está en categoría de riesgo para la Norma Oficial Mexicana.

Iber Rodríguez, director del Parque Zoológico El Centenario, agregó: “Controlan este crecimiento poblacional que puedan tener ciertas especies, en este caso de las ratas o roedores, llamémosle así, es parte de la alimentación de ellas”.

Salvador Canul, del departamento de Vida Silvestre de SEMARNAT en Yucatán, explicó: “Hay unas sanciones por el maltrato a esos ejemplares, puede ser por lo que llamamos un aprovechamiento no autorizado o el maltrato animal, trato no digno de ejemplares, eso lo determinan los jueces”.

 

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