Chichén Itzá, Yucatán.- Frente al histórico foco de tensión originado por las protestas de artesanos y comerciantes en torno a la zona arqueológica de Chichén Itzá, las autoridades estatales y federales han consolidado una estrategia de contención articulada en dos frentes simultáneos: el despliegue de fuerza operativa en el territorio y la inserción de programas de profesionalización para cooptar sectores clave de prestadores de servicios.
Para desactivar el conflicto y mantener la estabilidad de la zona, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) tomó posesión del antiguo Parador Turístico de Cultur para habilitar una base policial permanente.
Su ubicación representa un nodo logístico clave que permite movilizar agentes y unidades con rapidez hacia el sitio arqueológico y las comunidades aledañas, bajo el argumento de reforzar la seguridad vial y atender a la población regional.
Desde estas instalaciones se coordinan labores de patrullaje, vigilancia y atención de reportes. Si bien la versión oficial destaca el blindaje de la región, la presencia contundente de la fuerza pública actúa de manera preventiva contra el reinicio de bloqueos y manifestaciones por parte de los agrupamientos de artesanos que se niegan a ser reubicados en nuevo centro de venta.
A la par de la contención táctica, la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur) y el Patronato Cultur activaron una agenda de vinculación social orientada a canalizar demandas de los prestadores de servicios locales. En el Centro de Atención a Visitantes (Catvi) de Chichén Itzá se puso en marcha el Diplomado de Inglés para Guías Turísticos, impartido por la Universidad de Oriente (UNO) de Valladolid.
El inicio del diplomado —encabezado por Raúl Alejandro Paz Noriega, subsecretario de Desarrollo Turístico Sustentable, y funcionarios del sector como Diana Parra Manzano, Gonzalo Lee González y Miguel Ángel Buenrostro Alba— busca materializar los acuerdos alcanzados en mesas de diálogo y responder a peticiones concretas de competitividad.
Con esta dualidad entre la vigilancia directa en el antiguo Parador Turístico y el ofrecimiento de beneficios formativos en el Catvi, el gobierno busca neutralizar el malestar social en el corazón turístico maya, alternando la firmeza de la fuerza pública con el incentivo económico.




