Entre cuestionamientos por el crecimiento económico, los aranceles y la inversión, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró ante la Cámara de Diputados que México mantiene una posición comercial privilegiada frente a Estados Unidos, aunque reconoció que persisten desafíos para consolidar su desarrollo.
En medio de un escenario internacional marcado por tensiones comerciales, conflictos bélicos y presiones arancelarias, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, compareció ante comisiones unidas de la Cámara de Diputados para defender la estrategia económica del Gobierno Federal y explicar los retos que enfrenta México rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante el análisis del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, Ebrard sostuvo que la economía mexicana muestra señales de reactivación, pese a la incertidumbre global. Como muestra, destacó que alrededor del 80% del comercio nacional con Estados Unidos permanece libre de aranceles, lo que coloca al país en una posición favorable frente a otras economías.
“Tenemos el mayor nivel de exportación con el menor nivel de arancel efectivo”, afirmó al señalar que México enfrenta una tasa de 3.2 por ciento, mientras otros competidores internacionales pagan porcentajes superiores.
El funcionario atribuyó estos resultados a la conducción de la política comercial de la presidenta Claudia Sheinbaum y a las acciones impulsadas mediante el Plan México, una estrategia que busca fortalecer la producción nacional, atraer inversiones y ampliar la participación del país en sectores tecnológicos e industriales.
Sin embargo, reconoció que mantener la estabilidad comercial con Estados Unidos exige un esfuerzo permanente. Reveló que entre el 80 y 85% del trabajo de la Secretaría de Economía se concentra en preservar esta relación y reducir la incertidumbre alrededor del T-MEC.
De cara a las próximas negociaciones, explicó que uno de los objetivos será establecer reglas claras para las revisiones anuales del tratado, particularmente ante las nuevas disposiciones comerciales que impulsa Washington.
La apuesta, dijo, no consiste únicamente en exportar más, sino en lograr que ese crecimiento se traduzca en mejores condiciones de vida. Para ello, planteó fortalecer el contenido nacional en industrias como semiconductores, inteligencia artificial, electrónica y electromovilidad.
También destacó la importancia del sector de autopartes, donde México suministra aproximadamente el 40% de los componentes utilizados por la industria estadounidense, además de reportar un incremento de 240 mil empleos formales respecto al inicio del sexenio.
En materia de diversificación comercial, anunció avances hacia la entrada en vigor del acuerdo modernizado con la Unión Europea, prevista para 2027, y recordó que México será sede de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en 2028.
Entre el optimismo oficial y las críticas legislativas
La comparecencia también abrió espacio a posturas encontradas sobre el rumbo económico nacional.
Desde Morena, legisladores defendieron los resultados en inversión extranjera, generación de empleo y estabilidad comercial. El Partido Verde y el Partido del Trabajo coincidieron en la necesidad de fortalecer la industria nacional, impulsar la innovación y garantizar que las inversiones beneficien también a pequeñas y medianas empresas.
En contraste, diputados del PAN y PRI cuestionaron el ritmo de crecimiento económico, la persistencia de aranceles en sectores estratégicos y la incertidumbre que provocaría una revisión anual del T-MEC.
La oposición también exigió indicadores concretos sobre producción nacional, nuevos empleos e inversiones, además de mayores apoyos para el campo y mecanismos que permitan fortalecer la competitividad de las empresas mexicanas.
Por su parte, Movimiento Ciudadano advirtió sobre las posibles consecuencias de una reducción presupuestal a la Secretaría de Economía para 2027, especialmente en programas dirigidos a las micro, pequeñas y medianas empresas, el comercio exterior y la atracción de inversiones.
Entre las intervenciones, el presidente de la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, Miguel Ángel Salim Alle, subrayó la importancia de que cualquier modificación arancelaria se realice con transparencia y participación del Poder Legislativo.
Así, entre cifras, cuestionamientos y visiones encontradas, la comparecencia dejó sobre la mesa uno de los principales desafíos económicos del país: mantener las ventajas comerciales de México frente a Estados Unidos y convertirlas en crecimiento, empleos y bienestar para la población.
El mensaje de Ebrard fue de confianza, aunque el debate legislativo evidenció que el verdadero reto no será únicamente conservar el T-MEC, sino conseguir que sus beneficios lleguen más allá de las exportaciones y se reflejen en la economía cotidiana de las familias mexicanas.





