Con el impulso del Ayuntamiento de Mérida, encabezado por Cecilia Patrón Laviada, 28 mujeres de Molas, Yaxnic y Dzoyaxché reciben colmenas, herramientas y capacitación para emprender proyectos de meliponicultura, fortalecer su independencia económica y proteger una de las especies más valiosas del ecosistema yucateco.
En las comisarías del sur de Mérida, el cuidado de las abejas nativas comienza a convertirse en una oportunidad de desarrollo para las mujeres. Entre colmenas, aprendizaje y trabajo colectivo, las 28 participantes dan sus primeros pasos en la meliponicultura, una actividad que une la preservación ambiental con la posibilidad de generar ingresos desde sus propias comunidades.
Como parte del programa “Mujeres Mayas preservando las abejas sin aguijón”, el Ayuntamiento de Mérida, a través del Instituto de las Mujeres y en coordinación con Abarrotes Dunosusa, entregó colmenas y herramientas de trabajo a las participantes, luego de un proceso de capacitación técnica y fortalecimiento organizativo.
La iniciativa, impulsada por la administración de la alcaldesa Laviada, busca que las mujeres desarrollen habilidades productivas, fortalezcan su liderazgo y construyan redes de apoyo que les permitan avanzar hacia una mayor autonomía económica.
Durante la entrega, la directora del Instituto de las Mujeres, Yahayra Centeno Ceballos, destacó que el proyecto representa una oportunidad para impulsar el emprendimiento comunitario sin perder de vista la protección del patrimonio natural de Yucatán.
“Queremos que este proyecto trascienda, que las mujeres encuentren en él una oportunidad para crecer, organizarse y ser aliadas entre ellas, así como aliadas para el cuidado de nuestras abejas nativas y del cuidado de nuestro territorio”, expresó.
Para poner en marcha esta actividad, cada grupo recibió cuatro colmenas, nueve cajas vacías y un paquete de herramientas que incluye velo protector, láminas de cera y materiales de trabajo. La aportación de Abarrotes Dunosusa representa una inversión aproximada de 100 mil pesos.
Pero el proyecto va más allá de entregar equipo. Las participantes reciben formación sobre el manejo de las abejas sin aguijón, alimentación, control de plagas, reforestación, cosecha, almacenamiento y elaboración de productos derivados de la colmena.
De manera paralela, el Instituto de las Mujeres desarrolla el “Proyecto Colmena”, una estrategia de acompañamiento que promueve la organización comunitaria, la toma de decisiones y el trabajo colaborativo.
A través de este proceso, las mujeres eligen nombres para sus grupos, establecen metas comunes y construyen acuerdos de convivencia. También aprenden a registrar decisiones, expresar sus necesidades y resolver diferencias mediante el diálogo, con el propósito de consolidar espacios de confianza y apoyo mutuo.
La formación contempla cinco sesiones quincenales durante los últimos meses de 2026, mientras que en 2027 continuarán las actividades de acompañamiento y los talleres de emprendimiento para fortalecer las capacidades productivas de las participantes.
Con esta primera experiencia de meliponicultura promovida desde el Instituto de las Mujeres, el Ayuntamiento de Mérida busca abrir nuevas alternativas de desarrollo económico en las comisarías, al tiempo que fomenta la conservación de las abejas nativas y el cuidado del territorio.
Así, entre el trabajo comunitario y el resguardo de las colmenas, las mujeres de Molas, Yaxnic y Dzoyaxché comienzan a construir una iniciativa donde preservar la naturaleza también puede significar sembrar independencia, oportunidades y futuro.





