InicioYucatán“Todas Somos Josefina”: crece la protesta en Mérida

“Todas Somos Josefina”: crece la protesta en Mérida

MÉRIDA, YUCATÁN- Lo que comenzó como la exigencia de una mujer frente al Palacio de Gobierno de Yucatán se convirtió en sororidad. Bajo el nombre “Todas Somos Josefina”, ciudadanas alzaron la voz para denunciar presuntos abusos, injusticias y la falta de respuesta de las autoridades.

Frente al Palacio de Gobierno de Yucatán, una protesta individual comenzó a reunir más voces. Josefina Ramos, una adulta mayor que mantiene un plantón para exigir el respeto a sus derechos hídricos y sociales, encontró respaldo en un grupo de mujeres que decidió sumarse a su lucha. Así nació “Todas Somos Josefina”, un movimiento ciudadano que busca llevar distintas denuncias al espacio público.

La inconformidad ya no gira únicamente alrededor de la situación de Josefina. A las puertas de la sede del Ejecutivo estatal comenzaron a escucharse testimonios de mujeres que aseguran enfrentar violencia de género, cobros excesivos de servicios básicos y obstáculos administrativos que afectan su vida cotidiana.

Cada una llegó con una historia distinta, pero todas compartieron una misma exigencia: ser escuchadas.

Entre las participantes se encuentra la señora Flor, quien denunció públicamente ser víctima de violencia de género. En su testimonio señaló como presunto agresor a Miguel Espadas, a quien identificó como trabajador bajo las órdenes de Luis Hevia, funcionario de la administración estatal encabezada por Joaquín Díaz Mena. Se trata de señalamientos realizados por la denunciante, sin que en la información disponible se incluya una respuesta de las personas mencionadas.

A su voz se sumó la de Mirna del Rosario, quien expuso su inconformidad con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según relató, ha recibido cobros de hasta 20 mil pesos por consumo eléctrico, pese a asegurar que su vivienda ni siquiera cuenta con un medidor instalado.

La señora Lilia Manzanero también encontró en la manifestación un espacio para expresar su situación. Denunció que, desde el fallecimiento de su esposo, ha enfrentado obstáculos burocráticos que le han impedido cobrar su pensión de viudez durante varios meses, dejándola, según su testimonio, en una situación de vulnerabilidad económica.

Las inconformidades se extendieron hacia autoridades de los tres órdenes de gobierno, integrantes de la administración estatal y funcionarios del Poder Judicial. Entre las manifestantes surgieron cuestionamientos sobre la atención institucional a sus demandas y los procedimientos que, aseguran, han impedido resolver sus casos.

Mientras tanto, el nombre de Josefina comenzó a circular en redes sociales como símbolo de una inconformidad colectiva. Lo que inició con la permanencia de una mujer frente al Palacio de Gobierno encontró eco entre otras ciudadanas que también buscan respuestas a sus reclamos.

El movimiento anunció que se sumará a la megamarcha convocada para el domingo 18 de octubre en el centro de Mérida, una movilización que tiene entre sus principales demandas el rechazo a la participación de empresas israelíes en proyectos relacionados con el agua y su infraestructura en Yucatán.

La convocatoria amplía el alcance de una protesta que comenzó por la defensa de derechos individuales y que ahora reúne exigencias sociales de distinta naturaleza.

Frente al Palacio de Gobierno, Josefina continúa siendo el punto de encuentro. A su alrededor se han reunido mujeres que encontraron en su persistencia una oportunidad para hacer públicas sus propias historias.

“Todas Somos Josefina” nació de esa sororidad. Su siguiente paso será llevar las demandas a las calles de Mérida, mientras permanece abierta la pregunta que dio fuerza a la movilización: cuándo y cómo responderán las autoridades a los reclamos de quienes hoy protestan frente a sus puertas.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta:

Please enter your comment!
Please enter your name here