José Eduardo denunció a la Policía Estatal



En pleno centro de la ciudad de Mérida, sobre la calle 47 y 7 por 53, a José Eduardo Ravelo se le rompió la mochila y sus documentos personales cayeron al suelo.

Eran las diez de la mañana del 21 de julio de 2021. El joven veracruzano iba buscando trabajo; ese mismo día renunció a “La Siembra” en cuya verdulería laboró durante tres meses, pero lo que ganaba y tras reducirle sus salario, ya no le era suficiente para seguir pagando la renta del cuarto en donde vivía.

Así quedó asentada la declaración del joven José Eduardo Ravelo, hecha el 24 de julio ante la Dirección de Investigación y Atención Temprana de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Yucatán, misma que quedó registrada con el Acta Número SI-G2/000433/2021.

Es la narración del abuso sexual en su contra cometido por policías estatales y no municipales de Mérida Yucatán.

“Recuerdo que ese día –21 de julio– se me rompió la mochila que llevaba en la espalda y se me cayeron todos mis documentos y entonces empecé a recogerlos y en ese momento fui interceptado por una patrulla anti motín tipo pik up, color negro con amarillo.

“Recuerdo que tenía escrito en un costado de la patrulla como un folio; solo recuerdo parte de éste que era ´K 14 J´, del interior de esa patrulla se bajaron varios elementos uniformados de nergo, yo creo que eran como unos ocho, uno de ellos era totalmente pelón, complexión gruesa, decía al frente de su camisa negra “POLICÍA ESTATAL” y había otro que tenía el cabello corto, de tez morena, con lentes de sol obscuros y tenía una placa que decía “MENDEZ”, también recuerdo haber visto otro elemento con apellido “OSORIO”.

“La verdad no me fijé de las demás características físicas de los otros elementos ya que tenían puestos sus cubrebocas, el caso es que dos de esos elementos me empezaron a preguntar que a dónde iba porque me veía sospechoso y yo le dije que se me había roto la mochila y se me habían caído mis documentos personales, que ya se me había hecho tarde porque iba a pedir una cita para una entrevista de trabajo.

“Sin embargo me volvieron a decir que me veía sospechoso y me jalaron de los brazos y me empujaron contra la pared, yo les pregunté por qué me estaban tratando así pues yo no había hecho nada y ellos no me hicieron caso; entre varios me subieron a la cama de la patrulla anti motín, me esposaron como cochino, es decir de pies y manos.

“Me recostaron, me bajaron a la fuerza mi pantalón de mezclilla de color azul y mi bóxer de color azul a la altura de mis rodillas y me percaté que alguien se había subido sobre de mi y me estaba penetrando en mi ano, no puedo precisar si me estaban penetrando con algún objeto o con el pene porque no podía verlo.

“Sin embargo sentía mucho dolor y vergüenza ya que solo escuchaba cómo los policías se burlaban de mí, al igual que decían “tú sigues” entonces en ese momento pude voltear y me di cuenta que el policía con la placa de “MENDEZ” se bajó el pantalón y su ropa interior y se montó sobre de mí penetrándome con su pene erecto en mi zona anorectal y el caso es que veía que me estaban grabando con sus teléfonos mientras me violaban y fueron varios policías los que me estuvieron penetrando.

“La verdad es que yo empecé a gritar para pedir auxilio pero nadie me escuchaba, de pronto me di cuenta que entrabamos a un estacionamiento que estaba vacío y ahí los policías me siguieron violando, yo trataba de mover mi cuerpo para repeler la agresión pero no podía por estar esposado, además de que me empezaron a pegar con los puños cerrados y a punta pies en todas las partes de mi cuerpo, sobre todo en la cabeza…”

 

 

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