MÉRIDA, Yucatán.— En medio de una severa crisis operativa y financiera que mantenía en jaque al sistema de transporte metropolitano, el Gobierno del Estado confirmó la salida de José Jacinto Sosa Novelo de la titularidad de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY).
Aunque oficialmente se manejó como una transición institucional hacia un nuevo cargo, en la secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, el relevo ocurre tras una escalada de tensiones que forzó la intervención directa del gobernador Joaquín Díaz Mena.
Sosa Novelo dejará el cargo formalmente el próximo 1 de julio para incorporarse como subsecretario en la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.La designación de un nuevo titular para la ATY será anunciada en los próximos días conforme a los tiempos legales.
La gestión de Sosa Novelo se tornó insostenible durante las últimas semanas debido a una aguda fractura con las 12 firmas concesionarias que operan el sistema de transporte masivo Va y Ven.
Las empresas privadas denunciaron un millonario impago por parte de la ATY que ascendía a los 189 millones de pesos, derivado de las modificaciones en las fórmulas de subsidio y el pago por kilómetro recorrido (reducido previamente a 31 pesos mediante decreto).
Las concesionarias señalaron reiteradamente que necesitaban al menos 45 millones de pesos diarios colectivos para asegurar el diésel, el mantenimiento y la operatividad básica de las unidades.
Esta asfixia financiera detonó paros de labores escalonados y protestas por parte de los choferes y trabajadores del volante, dejando guardadas en los talleres hasta el 50% de las unidades de rutas clave como el Circuito Colonias. Los operadores acusaron retrasos en sus sueldos y la falta de garantías laborales mínimas para salir a las calles.
El impacto directo de la disputa financiera lo absorbió la ciudadanía. A lo largo del mes de junio, la capital yucateca atestiguó escenas de descontento generalizado. Paraderos del centro histórico y de los cinturones viales registraron saturaciones absolutas, con tiempos de espera que pasaron de los 15 minutos habituales a más de una hora en las horas pico de la mañana y la tarde.
Los usuarios manifestaron de forma masiva su enojo ante las fallas operativas de un sistema que fue promovido como de vanguardia, pero que empezó a mostrar grietas de cobertura y un deterioro notable en las frecuencias de viaje debido a las unidades detenidas por el conflicto.
Desde el inicio de las fricciones, el gobernador Joaquín Díaz Mena mantuvo una postura firme respecto a que el transporte “no puede ser negocio para unos cuantos”, ordenando auditorías profundas al modelo heredado de la administración anterior.
Sin embargo, la presión social y el riesgo de un colapso total del servicio obligaron al mandatario a tomar decisiones de fondo.
Tras liberar un primer pago de emergencia a las concesionarias para desactivar los paros de los choferes y estabilizar el flujo de camiones, el Ejecutivo estatal determinó que la continuidad de Sosa Novelo al frente del organismo civil era insostenible para la paz social del estado.
A través de un comunicado, el Gobierno del Estado matizó la salida calificándola como un voto de confianza para aprovechar el perfil del funcionario en el área de fiscalización y transparencia (donde asumirá la Subsecretaría de Anticorrupción), mientras se busca un relevo técnico en la ATY capaz de recomponer el diálogo político, recuperar las frecuencias operativas perdidas y garantizar que el sistema Va y Ven camine sin interrupciones.




