El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres sostuvo que las fracturas internacionales se han ampliado en la última década debido a las guerras, las tensiones geopolíticas y el debilitamiento de la confianza en las instituciones multilaterales.
En este contexto, subrayó la necesidad de construir una “multipolaridad interconectada” basada en la cooperación, el derecho internacional y el fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas.
El líder de la ONU identificó cuatro grandes desafíos que definirán el futuro de la humanidad: la paz y la seguridad, la desigualdad, la crisis climática y la gobernanza de la inteligencia artificial.
En materia de paz, hizo un llamado urgente al cese de los conflictos, la protección de la población civil y el respeto al derecho internacional.
Destacó que la paz es mucho más que la ausencia de guerra, ya que implica establecer límites jurídicos al ejercicio del poder y garantizar que la fuerza no se convierta en el árbitro último para decidir qué vidas, derechos o futuros importan.
Rreiteró la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad para que refleje mejor la realidad geopolítica actual, incluyendo una representación permanente para África.
Respecto a la desigualdad, alertó sobre la creciente concentración de riqueza y poder, así como sobre las brechas que siguen afectando a miles de millones de personas.
En este contexto, resaltó que la desigualdad entre mujeres y hombres continúa siendo una de las más extendidas a nivel mundial y recordó que las mujeres y las niñas siguen enfrentando discriminación, violencia y exclusión.
Como ejemplo de avance, destacó que las Naciones Unidas alcanzaron por primera vez en su historia la paridad de género en todos los puestos directivos superiores, en todas las sedes y en todo el Cuadro Orgánico, demostrando que la igualdad es una decisión institucional posible y necesaria.
Sobre el cambio climático, insistió en acelerar la transición hacia energías limpias, eliminar progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles y garantizar una mayor justicia climática para los países más vulnerables. También reiteró que quienes más han contribuido a la contaminación y más se han beneficiado económicamente deben asumir una mayor responsabilidad para reparar los daños causados.
En relación con la Inteligencia Artificial, advirtió que los riesgos asociados a esta tecnología exigen una gobernanza global sólida, transparencia y mecanismos de supervisión que garanticen que la innovación beneficie a toda la humanidad.
Subrayó que las infancias nunca deben convertirse en “conejillos de Indias” de sistemas de Inteligencia Artificial no regulados y reiteró que las máquinas jamás deben tomar decisiones de vida o muerte.
Además, pidió avanzar hacia marcos multilaterales de gestión de riesgos y prohibir las armas autónomas letales.
Al concluir, el Secretario General defendió el papel de las Naciones Unidas como espacio indispensable para la Cooperación Internacional y afirmó que el principal desafío de nuestro tiempo es garantizar que el poder esté regido por el derecho, y no por la fuerza, para construir un futuro más justo, seguro y sostenible para todas las personas.




