PROGRESO, YUCATÁN — Como parte de los compromisos planteados en la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas y Costas impulsada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), las zonas costeras de la Península de Yucatán se han convertido en un epicentro de movilización comunitaria e institucional.
Gracias a la articulación del programa «Adopta una Playa», autoridades de los tres órdenes de gobierno, la Secretaría de Marina (SEMAR) y miles de voluntarios han logrado retirar toneladas de residuos sólidos en diversos frentes del litoral sur-sureste.
La iniciativa tiene como meta de largo plazo eliminar la contaminación plástica de las costas mexicanas. En la Península de Yucatán —caracterizada por su alta biodiversidad, frágiles arrecifes y manglares—, las jornadas de limpieza han abarcado desde puertos principales como Progreso hasta playas de conservación como Sisal, Celestún, San Crisanto, Las Coloradas y Puerto Morelos en Quintana Roo.
A través de esquemas de adopción de tramos de playa por parte de instituciones educativas, empresas, municipios y colectivos civiles, se atiende tanto la basura dejada por la actividad turística como los plásticos de un solo uso arrastrados por las corrientes marinas.
En los operativos realizados en los municipios costeros de la región, se han contabilizado toneladas de desechos que afectaban la fauna marina y la imagen de las playas. Ejemplo de ello es la intervención en 14 playas yucatecas ubicadas en al menos diez municipios de donde se retiraron cinco toneladas de pet, plásticos diveros y basura en general.
En tanto que del malecón de Puerto Progreso, se lograron recolectar 816 kilos de microplásticos, bolsas, latas de aluminio y neumáticos abandonados, y en San Crisanto y la franja central, se recogieron envoltorios de plástico de un solo uso, sogas y artes de pesca.
“Cada tonelada de basura que retiramos de las playas es un respiro para los ecosistemas marinos y un paso firme para garantizar la sostenibilidad de nuestras comunidades costeras”, señalan voceros ambientalistas locales.
El programa Adopta una Playa va más allá de jornadas eventuales de barrido; promueve el monitoreo continuo, la clasificación técnica de los residuos para su posterior reciclaje y la sensibilización sobre el impacto de los microplásticos.
Con el despliegue de personal naval, cuadrillas municipales y la participación de más de 2,000 voluntarios en eventos clave, la Península de Yucatán refuerza la protección de sus bienes naturales, buscando consolidar modelos de turismo ambientalmente responsable en todo el golfo y el Caribe mexicano.




