Con la participación estratégica de los estados de la Península, el Gobierno de México consolida la redefinición del modelo turístico para proteger el litoral más emblemático del país. En el cierre del “Foro de Soluciones: Playas y Ecosistemas Costeros Turísticos”, se ha trazado un plan de acción que coloca a Quintana Roo, Yucatán y Campeche como los pilares de la sostenibilidad en el sur-sureste.
Esta transformación busca revertir años de presión ambiental, sustituyéndolos por una gestión basada en la ciencia, la participación social y la eliminación total de contaminantes.
Para el gigante turístico del Caribe Mexicano, este nuevo modelo representa un cambio de ruta crítico. Ante los desafíos de la gestión de residuos y el crecimiento urbano, la estrategia nacional impulsa la restauración de arrecifes y dunas tomando como prioridad en la recuperación de ecosistemas que protegen la infraestructura turística.
Otro eje fundamental es el financiamiento sostenible con base en nuevos mecanismos para que el éxito económico de Cancún, la Riviera Maya y Tulum se reinvierta directamente en la conservación del patrimonio natural, así como la vigilancia con Playas Mx, es decir, un monitoreo estricto de la calidad del agua en sus 76 destinos, garantizando un entorno seguro para los millones de visitantes anuales.
En el resto de la Península, el impacto se centra en la preservación de los ecosistemas de transición y la economía local, por lo que en Yucatán se refuerza la educación ambiental vinculada al turismo, asegurando que el desarrollo en puertos como Progreso y áreas como Celestún no comprometa el hábitat del flamenco rosado ni la salud de los cenotes.
En tanto que en Campeche la prioridad es el ordenamiento costero y la participación social, integrando a las comunidades pesqueras y locales en la protección de los manglares, vitales para la resiliencia ante el cambio climático
“El sur-sureste es el corazón de la biodiversidad costera de México. Al integrar a Quintana Roo con Yucatán y Campeche en este modelo, no solo salvamos ecosistemas, aseguramos el futuro económico de la región”, destacaron expertos en el Foro.
Con más de 12 mil kilómetros de litoral en juego, México apuesta por un turismo que no solo admire la naturaleza, sino que sea su principal aliado en la conservación.




