Raquel Vázquez Gargallo
CIUDAD DE MÉXICO – En un movimiento que sacudió los pasillos del Senado de la República este domingo, Adán Augusto López Hernández anunció formalmente su renuncia a la coordinación de la bancada de Morena y, por consecuencia, a la presidencia de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO).
Tras meses de intensas polémicas y una gestión marcada por el “brazo de hierro” legislativo, el tabasqueño cede el mando al senador Ignacio Mier Velazco, quien asumirá la responsabilidad de conducir la agenda oficialista en la Cámara Alta.
El “exilio” al territorio: Los motivos de la salida
Aunque los rumores de una salida hacia el servicio exterior (embajadas en Europa) cobraron fuerza en semanas previas, López Hernández aclaró que su retiro de los órganos de gobierno del Senado obedece a una estrategia partidista de cara al futuro.
- Rumbo a 2027: El ahora excoordinador señaló que se enfocará de tiempo completo en labores territoriales y de unidad para fortalecer a Morena ante las elecciones intermedias de 2027.
Sin licencia: Adán Augusto enfatizó que no solicitará licencia a su escaño; se mantendrá como senador de la República, pero sin el peso de la dirección administrativa y política del recinto.Un legado de claroscuros y alta tensión
La gestión de López Hernández en la JUCOPO será recordada como una de las más polarizadas de la historia reciente. Tres factores clave precipitaron el desgaste que culmina hoy con su renuncia:
- La “Supremacía” y la Reforma Judicial: Fue el principal operador de las reformas constitucionales más controvertidas de la administración Sheinbaum, logrando la mayoría calificada bajo constantes acusaciones de coacción por parte de la oposición.
- El Caso Hernán Bermúdez: Durante el último año, el senador enfrentó duras críticas y exigencias de renuncia por parte del PAN y el PRI, tras los señalamientos contra su exsecretario de Seguridad en Tabasco, vinculado a investigaciones de delincuencia organizada.
La relación con la minoría: Su estilo pragmático y de nula concesión al diálogo con las bancadas opositoras generó un parálisis de acuerdos transversales, limitando la actividad del Senado a la imposición numérica.
¿Qué esperar con Ignacio Mier?
La llegada de Ignacio Mier, quien fuera coordinador de los diputados en la pasada legislatura, sugiere un cambio de estilo. Mier es visto como un negociador con mayor experiencia en el cabildeo parlamentario tradicional, lo que podría intentar suavizar las asperezas con la oposición en un periodo que requiere la ratificación de nombramientos clave.
“He cumplido con la etapa de las reformas estructurales; ahora toca fortalecer el movimiento desde abajo, donde nace la transformación”, declaró López Hernández al salir de su última reunión con la bancada.




