Por Rodolfo Montes
En los pasillos de la Cámara de Diputados se respira una calma tensa, esa que precede a las grandes batallas legislativas.
Tras una jornada de sesiones intensas que agotaron la agenda inmediata, el recinto de San Lázaro ha entrado en un breve “impasse” técnico.
Sin embargo, para el diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), esta no es una pausa, sino el ordenamiento de las piezas para la próxima semana.
La lupa sobre el INE: Sin “dados cargados”
Frente a los medios de comunicación, el coordinador de la mayoría parlamentaria puso sobre la mesa el tema que hoy quita el sueño a casi 400 aspirantes: la renovación de tres consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE).
Con el proceso iniciado hace apenas quince días, Monreal destacó que el Comité de Evaluación se encuentra en una fase crítica de calificación de exámenes.
A sabiendas de las suspicacias que rodean estos nombramientos, el legislador fue enfático en la transparencia. Aunque respetuoso de la autonomía del Comité, lanzó un exhorto a la máxima publicidad: “Yo pido que sean públicos, es mejor que sea público todo”, señaló.
Ante el fantasma del favoritismo, Monreal blindó la legitimidad del proceso:
“Les aseguro que no habrá nada de dados cargados. Serán los mejor evaluados. Yo, en lo personal, no he aceptado entrevistas con ninguno de los 400 candidatos”.
El calendario está marcado: el examen de idoneidad y las entrevistas personales darán paso a la formación de quintetas hacia el 22 de abril. Si el Pleno no alcanza la mayoría calificada, la suerte —a través de la insaculación— decidirá el futuro del árbitro electoral.
El pulso por las comparecencias y la soberanía de la Cámara
La agenda de supervisión al Ejecutivo también asoma en el horizonte. Ante el derrame de petróleo reportado en las costas mexicanas, los grupos de oposición han puesto el dedo en la llaga, solicitando la comparecencia de los titulares de la Semarnat y de Pemex.
Monreal confirmó que la solicitud ya está en la Jucopo, pero el camino no será automático. Se requiere un puente con la Secretaría de Gobernación para “generar condiciones” y, sobre todo, el aval de la mayoría legislativa que él encabeza. “No hay nada de impedimento, vamos a revisarlo”, matizó, dejando la decisión final para las reuniones de grupo del próximo lunes o martes.
Guerra de poderes: El mensaje al Senado
Donde la diplomacia parlamentaria se tornó en firmeza fue en el tema de las comisiones bicamerales. Monreal envió un mensaje directo al otro lado del espectro legislativo, advirtiendo que la relación con el Senado debe ser de horizontalidad y no de subordinación.
“Nosotros no vamos a admitir que se impongan presidencias desde la Cámara de Senadores”, sentenció el zacatecano. El reclamo es claro: las seis comisiones bicamerales deben definirse bajo principios de coordinación y reciprocidad. La Cámara de Diputados, bajo el mando de Monreal, no está dispuesta a aceptar decisiones unilaterales de la Cámara Alta.
Así, con la mirada puesta en la próxima semana, San Lázaro se prepara para recibir nuevos instrumentos jurídicos, mientras el tablero político termina de acomodarse entre exámenes, presiones ambientales y la defensa de su propia autonomía frente a su cámara hermana.




