Revitalizarán Paseo Montejo que concilie intereses económicos con el derecho a la ciudad
Ignacio Canul
Mérida, Yucatán.- El Paseo de Montejo no es solo la avenida más célebre de Mérida; es el termómetro social y político de su desarrollo urbano.
Durante meses, una densa polvareda de sospechas y debates encendidos ha rodeado las intenciones gubernamentales de “revitalizar” el bulevar.
En el epicentro de la disputa se encontraba una disyuntiva que parecía irreconciliable: la preservación de la ciclovía —un baluarte de la movilidad sustentable conquistado por la ciudadanía y colectivos urbanos— frente a las persistentes presiones del sector hotelero y de los comercios de alta gama, que exigían rediseños viales para facilitar el aparcamiento y el flujo de clientes.
En principio, los peores presagios apuntaban a que el patrimonio ciclista e incluyente sería el sacrificado en aras del beneficio mercantil y el desarrollo turístico de élite.
Sin embargo, en un intento por desactivar la confrontación y construir un consenso técnico, se han inaugurado formalmente en el Museo Regional de Antropología, Palacio Cantón, los trabajos estratégicos para la elaboración del Plan Maestro para la Revitalización del Paseo de Montejo.
Con el palacio porfiriano como testigo, se selló un convenio de colaboración clave entre la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y la Secretaría de Infraestructura para el Bienestar (SIB), que promete arrebatarle el diseño de la ciudad a la burocracia de escritorio para entregarlo a un proceso estrictamente colaborativo.
La desconfianza inicial de los colectivos ciudadanos y usuarios de la ciclovía no era infundada.
La directora técnica de la SIB, Edna Canto Hernández, sostuvo que la revitalización del Paseo de Montejo “no puede entenderse como un ejercicio realizado desde el escritorio, sino como un proceso construido junto con quienes lo habitan, transitan y viven diariamente”.
La funcionaria remarcó la importancia de mantener una apertura institucional real para el desarrollo del proyecto.
Para garantizar que las promesas de apertura institucional posean rigor técnico y no sean meras simulaciones políticas, la Facultad de Arquitectura de la UADY (Fauady) ha asumido la conducción metodológica y el acompañamiento del proyecto.
El arquitecto David Alcocer González, director de la Fauady, enfatizó que la universidad impulsará una metodología participativa transversal que integre a los distintos sectores sociales.
El fin último es ambicioso: asegurar que el documento final cuente con “viabilidad técnica” y, al mismo tiempo, con el indispensable “reconocimiento social” de una comunidad civil sumamente vigilante.
Para evitar que el debate se reduzca únicamente al conflicto vial o de estacionamientos, la Dra. Yolanda Fernández Martínez, coordinadora de la licenciatura en Diseño del Hábitat de la Fauady, detalló que el diagnóstico se articulará rígidamente bajo siete criterios estratégicos de análisis: ambiental, social, patrimonial, movilidad, normativa, urbana y acciones de oportunidad.
El proyecto incluirá un diagnóstico basado en trabajo documental profundo y consultas en sitio.
La presencia en la jornada inaugural de figuras de alto perfil del sector privado, como Enrique Molina Casares, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y Felipe Alberto Canul Moguel, líder de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Yucatán, dejó en claro la enorme relevancia económica de la zona.
Los hoteleros y constructores buscan certezas, mejoras regulatorias y dinámicas urbanas que potencien el turismo y el consumo de lujo.
El reto de la Fauady y de Carlos Viñas Heredia, coordinador general de Desarrollo Ordenado y Gestión del Ayuntamiento de Mérida, será evitar que el Plan Maestro se convierta en una carta de capitulación urbana ante las élites económicas.
El proceso metodológico promete blindar el bulevar mediante la integración de autoridades, especialistas y la sociedad civil organizada para orientar el uso, conservación y disfrute del espacio público, pero garantizando en todo momento la “sostenibilidad y pertinencia social” de la histórica avenida.
El diseño del futuro del Paseo de Montejo no se prolongará indefinidamente. Cuenta con un cronograma estricto dividido en seis etapas críticas que culminarán a finales de este año, buscando proyectar el bulevar con una visión de largo alcance con horizonte al año 2040.
Las fechas clave acordadas por los grupos de trabajo sectoriales son las siguientes: del 24 al 30 de junio se integrará y preparará la formación de grupos de trabajo multidisciplinarios.
Del 3 al 17 de julio habrá talleres sectoriales intensivos para la generación de insumos y propuestas directas; el 4 y 5 de agosto se llevará a cabo una mesa técnica de validación del diagnóstico estratégico integral.
En tanto que los días 20 y 21 de agosto se desarrollarán sesiones prospectivas para la construcción colectiva de la visión futura hacia el año 2040; el 11 de septiembre habrá mesas de retroalimentación de los resultados obtenidos por cada grupo sectorial.
Y finalmente el 20 de octubre se efectuará la presentación pública oficial y ajustes finales de las líneas estratégicas del Plan Maestro.
Las autoridades académicas y civiles coincidieron en que este ejercicio representa un avance relevante e inédito en la planeación del espacio público en Mérida.
Frente a la latente amenaza de priorizar el automóvil y los intereses de los comercios sobre el transporte sustentable, la capital de Yucatán apuesta por un modelo de construcción de decisiones más abierto, técnico y participativo.




