La noche de este sábado 17 de enero, el corazón de Mérida no latió, vibró. Bajo el cielo de la “más chula de las ciudades”, más de 40 mil personas se congregaron en una Plaza Grande que resultó pequeña para el desborde de romanticismo y energía que trajo consigo Reik, en una de las veladas más memorables del Mérida Fest 2026.
Desde horas antes de que la primera nota sonara, las calles del Centro Histórico ya eran un hormiguero de familias, parejas y grupos de amigos. La expectativa era alta: el trío de Mexicali elegía la capital yucateca para arrancar sus presentaciones de este año.
Antes del estallido musical, la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada subió al escenario para compartir un mensaje de cohesión. En una ciudad que se siente orgullosa de su seguridad, la presidenta municipal invitó a los presentes a apropiarse de los espacios públicos.
“Agradezco la unidad y paz que construimos juntos en la más chula de las ciudades y que nos hace distintos y distinguibles”, afirmó Patrón Laviada, mientras la multitud celebraba el 484 aniversario de la fundación de Mérida.
Cuando Jesús Navarro, Julio Ramírez y Bibi Marín aparecieron bajo los reflectores, el grito fue unísono. Con un ambiente eléctrico, el vocalista Jesús Navarro prometió una noche inolvidable, y no tardó en cumplirlo.
El repertorio fue un recorrido emocional que conectó a varias generaciones. Cuando sonaron los acordes de “Ya me enteré” y “Inolvidable”, la Plaza Grande se transformó en un coro gigante. No hubo rincón del zócalo donde no se escuchara el eco de “Creo en ti” y “Fui”, temas que fueron coreados con una intensidad que parecía estremecer las piedras de la Catedral.
La producción, de estándares internacionales, convirtió el centro histórico en un espectáculo visual. Miles de celulares se encendieron de forma espontánea, creando un mar de luces artificiales que competían con las estrellas. La interacción de la banda con los meridanos fue constante; bromas, anécdotas y una complicidad que hizo sentir a los 40 mil asistentes como si estuvieran en una reunión íntima de amigos.
En la recta final, la energía no decayó. Al contrario, la multitud se negaba a dejar ir a la agrupación, pidiendo “otra” con una insistencia que Reik recompensó entregándose por completo en el escenario.
Con esta presentación, el Mérida Fest 2026 se consolida como el epicentro cultural y de entretenimiento de la región. La noche de ayer no solo fue un concierto; fue la celebración de una ciudad que sabe festejar en paz, con música pop como banda sonora y el orgullo de cumplir casi cinco siglos de historia.
Mérida despertó hoy con el eco de las canciones de Reik aún resonando en sus calles, confirmando que, cuando la música y la unidad se encuentran, el resultado es, sencillamente, inolvidable.




